Yo en el sillón
Ayer recibí una linda dedicatoria, “Lola en el sillón”, nunca antes la había escuchado pero en cuanto di play mi corazón se llenó de viejas melancolías, y vino a mi mente una tarde de agosto de 2005, era un sillón rojo y yo estaba en él recostada, dormía y entre sueños escuchaba la fuerte lluvia que enfrió la tarde y las notas de una guitarra que “él” tocaba delicadamente para no despertarme…
No pude evitar llorar, como en este momento.
No pude evitar desear estar en ese lugar otra vez, regresar el tiempo y quedarme ahí por siempre…
Quisiera, como Lola, quedarme dormida en el sillón y no preguntarme cuánto tiempo pasó, luego inventarme una canción para arrullarme y dormir sin la tristeza que esta madrugada opaca a mi corazón.