Domingo 8:45 am, La Buena Tierra en la Condesa, elijo el lugar más lindo para que se sienta cómodo, 9 am, me doy cuenta que dejé las llaves del trabajo en casa, eso me preocupa, estoy molesta conmigo cuando dan las 9:03 y llega, nada, me cambia la cara, sonrío, me saluda con un beso, se sienta frente a mí, comienza el encuentro, y así pasa el tiempo…
Qué bien me sentí hoy!, levantarme tempranito en domingo para tener su compañía que sin duda resultó mejor de lo que esperaba.
Qué ganas de corresponder ese beso; sí, me gusta “pero”…
Cuántos peros se le pueden encontrar a un hombre!, aguanta Loca!, piensa, deja de hacer todo con las vísceras que luego por eso te metes con quien no debes!
Sí, rechacé ese beso, ese primer beso que hubiera dado paso a muchos otros, y luego… no sé! mi mente vuela muy rápido!
Haciendo eso y el “pero” a un lado, me gusta su compañía, me gusta cómo habla y cómo me cuenta su vida, me gusta que luce más jóven de lo que es, me gusta su manera de ver la vida, me gusta lo poco que conozco de su trabajo, me gusta que yo también le guste, me gusta… mucho.
Aguanta Loca, aguanta!
PD. No se emocionen, ese “pero” está de miedo!.