Hoy te perdí, de nuevo…
Y sí… bastó volver a verte para confirmar que no dejé de amarte,
Y sí… bastó escuchar tu negativa para saber que no me amas como yo a ti, “espero que algún día puedas entenderlo”, eso fue lo que dijiste, y yo te digo que espero que algún día vuelvas por mí para poder entenderlo, para entenderlo a través de ti, y no a través de la distancia que pusiste entre los dos.
Hoy la vida me dio otra oportunidad de estar junto a ti, de saber que estás bien y poder tocarte, y mirar tus ojos, esos ojos por los que yo hubiera dado todo por verlos siempre felices, sí, tus ojos me miraron como antes, como entonces, y tus manos tocaron mi cabello como nadie nunca lo hará, y sujetaron mi cuerpo de nuevo hasta quedar otra vez en la protección de tu abrazo…
Sí, fue un sueño, te dejé detrás de esa puerta y ahí se quedó mi corazón, frente al jardín y las flores que nunca sembramos, frente a la ventana y el balcón, frente a los recuerdos, frente al eco de nuestras risas y las historias que solas quedarán ahí, porque tú también cruzarás esa puerta y te irás… sin mí…